Al comenzar nuestro camino desconocemos los obstáculos que tenemos que vencer, en ese caminar encontraremos almas generosas que nos ayudarán y otras menos amables que nos permitirán crecer, aprender y avanzar ya que hoy por hoy todo son pruebas.

Tenemos que estar lúcidos y agradecidos ante todo lo que la vida nos propone, que no es ni bueno ni malo, que son simples lecciones que no debemos etiquetar de otro modo, por eso tenemos que convertirnos en observadores de la realidad sin ningún tipo de juicio.

Debemos comprender que solo depende de nuestra actitud resolver las vicisitudes que se nos plantean.

Si trabajamos desde el corazón el camino es más sencillo y nos acerca al SER


ISABEL AMESTI

Presidenta de A.E.S.E.